En Medio del Ruido

14 April 2007

Lo mató este alcalde

En Bogotá estamos una vez más consternados por la tragedia causada por la imprudencia de uno de los conductores de transporte público. Ver la noticia aquí. En todas partes comenzamos a opinar sobre los responsables. Yo contribuyo aquí con mi opinión.

Yo pienso que la culpa es del Alcalde. A él es al que deberían judicializar por homicidio. Ha sido condescendiente con la mafia del transporte que he permitido mantener el statu quo de los abusos de los conductores que se originan en los abusos de los dueños. Pero ellos no tienen la culpa. A ellos se les ha permitido legalmente ese abuso así que la culpa la tiene quien lo ha permitido. El AlcaLdUCHO.

El señor parece que vive en otro planeta porque al transitar por Bogotá se ven claramente las actitudes de los que mediante su comportamiento matón y gavillero imponen la ley de la selva. Taxistas que se apropian de los carriles para estacionar mientras la policía está dos cuadras más adelante buscando infractores a la restricción. Conductores que tienen cientos de comparendos sin pagar y aún así siguen transitando. Conductores del transporte público que creen que las normas de tránsito son para los demás y ellos hacen lo que se les antoja con sus enormes vehículos.

La culpa es de la cabeza, de quien debe hacer cumplir las normas, de quien debe ir al Congreso a buscar el cambio de las que sean absurdas. Pero nuestro alcalde Luis 15 solo ha andado preocupado de cobrar su 15% de comisión en los contratos públicos en estos largos tres años de desgobierno. Y Bogotá en franco retroceso. Solo falta que en las elecciones de Octubre nos de por escoger a uno de sus congéneres del Polo democrático, igual de ineptos.

Por eso afirmo que quien mató al niño del GImnasio Colombobrutánico no fue el conductor del bus. Fue Luis Eduardo Garzón.

12 April 2007

Carta de la persistencia

Una carta de la persistencia. Tal vez no se ajuste mucho al propósito de la convocatoria pero aquí dejo mi contribución para la cita del 12 de abril de 2007.

……

El humo de la locomotora permanece en el ambiente por muchos minutos y huele como a pólvora de munición. Todos los días quedo impregnado de su olor cuando me ubico al lado de la vía a esperarte. Son tres maquinistas los que usualmente conducen el tren que nunca se detiene y ya me saludan cuando sacan su cabeza por la ventana para ver si ese día no he faltado a la cita que siempre cumplimos sin haberla acordado.

No sé qué pensarán al verme, yo solo espero encontrarte en alguna las escasas ventanillas que pasan frente a mi cada tarde, a veces noche. Cuando la barrera comienza a levantarse para dar paso a los imaginarios vehículos que no pasan por esta carretera de polvo yo doy vuelta y tomo camino a casa, bajo la sombra que los árboles me dan del crepúsculo o de la luz de la luna, plateada y fría.

Mañana lanzaré esta carta para que el maquinista se encargue de hacértela llegar. Ese viejo tren anda tan lento que no tendré problema en introducirla por el espacio sin vidrio por donde me observa a diario el hombre de la gorra gris.

A partir de pasado mañana no solo esperaré tu llegada sino la eventual respuesta a esta carta atrevida y asombrada que empezará una aventura que ni tú ni yo podremos contar.

Te espero.

6 April 2007

Arco Iris en Bogotá

Filed under: Fotografías, Bogotá


¿Vieron el Arco Iris de ayer en Bogotá? Doble arco iris y además completo, no solo una fracción del arcos sino 180 grados enteritos.

Yo iba sin cámara. ¡Para qué carajos la tengo si no la cargo!

Pero mi hermano Gonzalo salvó la patria y me mandó un par de foticos. Aunque no se ve completo se ve el inicio y el fin. A una de ellas le cambiamos el contraste y por eso se ve de colores diferentes

12 March 2007

No lo logré

Yo que pensaba dejar pasar la visita del señor Jorge Arbusto de Estados Unidos ya que no se merece ni una coma. Pero al ver a los delincuentes vándalos que se dedicaron a destruir la propiedad ajena en Bogotá no pude contenerme.

¿Qué pasaría si en alguna de las visitas de los tiranos Chavez y Castro (si es que logra sacar el pie que tiene dentro de su tumba) se armara una revuelta para decirles lo malvenidos que son a mi país? Es mucho pedir, pero podemos soñar que algún día suceda.

Lo primero que dirían es que son todos paracos los que protestan. La izquierda, y el polo en cabeza de ella, diría que es terrible que a un jefe de estado se le trate de asesino, sabiendo de primera mano que son tan cafres como el señor arbusto de los Estados Unidos.

Es indignante que una gentecita de esas que le hace daño a las ideas e imagen de la izquierda progresista se crea con derecho a dañar lo que se le antoja y no se le pueda decir nada porque “están siendo víctimas de un gobierno paraco”. Al carajo con esos cafres.

Para darle un poquitín de equilibrio a la diatriba, no me imagino a los robocops del ESMAD reprimiendo una protesta contra Chávez o Castro de la misma forma inhumana que lo hacen contra las pedreas de la Nacional o las protestas de hoy. Así los niveles de violencia de los manifestantes fueran iguales, no creo que la tomba los tratara igual de mal.

21 February 2007

Jugando con candela

Filed under: Fotografías, Bogotá

Algún bromista en mi barrio transforma las señales de tránsito para hacernos sonreir

15 November 2006

No al silencio

Filed under: Literatura, Bogotá, Blogs

Acabo de encontrarme un blog lo más de bacano. Se llama No al Silencio, está en su versión 3.0 y lo hallé gracias a que don Stultaviro lo tiene en su blogroll.

Son crónicas muy amenas y muy bien escritas de lo que el  autor llama "viaje al fondo de la vida cotidiana". Para aquellos que no le teman a las entradas medianamente largas y quieran deleitarse de algo bien pensado, se los recomiendo.

Vínculo de ‘No al silencio’
 

7 November 2006

Catedral de sal

Filed under: Bogotá, Al margen

Dicen que a una ciudad la conocen más los turistas que sus ciudadanos. A veces esta sentencia se extiende a un país entero. Zipaquirá, es una ciudad pequeña situada cerca de Bogotá, famosa por su catedral construida en el interior de una mina de sal. Pues después de todos mis años por fin fui a conocerla.

La Catedral de hoy está en los socavones de una de las minas de sal del país, conocida desde la época de los indígenas. Está ubicada como a 180 metros de la superficie de la tierra y adentro se pierde la sensación de tiempo exterior. El clima es del interior de las cavernas, la luz es totalmente artificial y pueden pasar las horas sin uno darse cuenta porque no se sabe si arriba hay sol, o llueve.

A veces hay que esperar que vengan visitantes del extranjero para que me decida a ir a conocer lugares famosos de mis ciudad o sus alrededores. Aunque no siempre sucede, como se vio en el paseo que la semana anterior hice al parque natural de Chingaza. El de esta vez fue gracias a que llegaron de Costa Rica unas amigas de Clauz y las llevamos a conocer la Catedral. Allí nos enteramos de su historia y nos asombramos de la espectacularidad de la construccción. A veces se olvida que es un templo, que es terreno sagrado, porque uno anda embobado del buen gusto de su construcción y con las historias que cuentan los guías. Yo que soy como bobo tomando fotos y a veces parezco uno de esos turistas japoneses que andan fotografiando cualquier cosa que se les pasa por en frente, me vi limitado por la prohibición de usar trípode para tomoar las imágenes. Y en esa penumbra hay que tener muy buen pulso, lograr un apoyo increible contra algún mueble o pared o usar el trípode que eviite que las imágenes salgan movidas.

No estoy para contarles la historia de la catedral. Les dejo unos vínculos donde pueden enterarse y encontrar fotografías. Quiero compartir mis imágenes aunque en los vínculos mencionados encuentran unas de mejor calidad.

Sitio Oficial

La catedral en Wikipedia



En el camino que conduce a la catedral que es el último sector de todo el recorrido se encuentra este monumento como homenaje a los mineros. En esta instalación se combinan los cascos de protección con elementos vegetales y minerales junto con el poema creado por un poeta de la zona.


La cruz, por su diseño e iluminación parece flotar pero a medida que uno se acerca se va descubriendo el truco. Está en la nave central de la catedral.


Los mineros son muy devotos de la virgen de Guasá o virgen de los mineros. Como la salina actualmente se encuentra en producción aunque en un sector diferente al del acceso turístico es común que se encuentren pequeños altares en los socavones. Este es uno que se halla en una capilla anexa a la catedral.

23 October 2006

Un grito pintado en la pared

Filed under: Bogotá

Me gusta Bogotá cuando muestra que es una ciudad viva, que se reescribe a diario con la participación de todos. Por eso celebré cuando el viernes, al pasar por la 30 (Avenida NQS) al norte de la 72, me encontré un grupo de muchachos dándole vida a unas paredes vacías de las que quedaron después de que pasaron las aplanadoras del transmilenio.

 

Foto tomada de http://www.muroslibres.ar.tc/

Así estaba el muro la semana pasada pero a alguien se le ocurrió que se le podía dar vida y que existe un grupo de gente, joven en su mayoría, que se encarga de darles color a estas estructuras apagadas. Ese alguien fue la gente del combo de la revista digital Mefistófeles con el apoyo del programa Jóvenes sin indiferencia de la Alcaldía de Bogotá, en el marco del Festival Distrital de la Juventud. Muchas veces con el riesgo de enfrentarse a la policía y al disgusto de muchos ciudadanos que ven el fenómeno del graffitti como vandalismo y nunca se acercan a considerarlo una expresión artística. 

 
El viernes iba para una entrevista de trabajo y no podía detenerme a curiosear con los artistas que allí había pero decidímos ir el sábado temprano con Clauz, mi esposa, a ver si todavía había grafitteros trabajando en el tema y me encontré con varios que me explicaron lo del concurso (gracias Óscar, Alex, Sergio y John Andrés). Según nos contó Oscar, uno de los organizadores y parte del combo de Mefisto, se les ocurrió que podían hacer un concurso aprovechando esas paredes mochas que están desperdigadas por la ciudad y que son consecuencia de obras como las del Tranmilenio. Y la locura les dio para pasar la propuesta a la alcaldía, al progrma de Jovenes sin indiferencia y allá otros locos les cogieron la caña aunque les dieron un tiempo de convocatoria de menos de una semana. Así que montaron el sitio Web y convocaron a los conocidos por teléfono y correo electrónico para que se preinscribieran y mandaran sus bocetos. De esos pre inscritos escogieron los que el jueves se distribuirían espacios de 5 metros de ancho y lo que les diera la altura a lo largo de la 30 al norte de la 72.

 

Los que lograron enterarse y tenían disponibilidad de tiempo estuvieron en la mañana del jueves en la entrega de las latas de pintura y los aerosoles con los que apoyó la Alcaldía y en la distribución de los muros. Los que llegaron después tuvieron que escoger los sobrantes que tenían imperfecciones como columnas o vigas y adapatar su diseño a la realidad de la superficie. Otros que se enteraron tarde o vieron a la gente pintar la pared cuando, como yo, pasaban por la 30, se acercaron a preguntar si todavía se podían inscribir. Hasta ayer Domingo por la tarde había gente pintando, alguno hasta ahora empezando. No se si estaban fuera de concurso o eran parte de los invitados que no participaban en él. O fueron de los que se enteraron tarde.

 

El concurso se dividía en dos categorías: Graffitti e Intervención. Según entendí, grosso modo, la diferencia es que el graffitti es a punta de aerosol aunque no sea necesariamente el dibujo de letras. Los demás, stenciles, vinilo, pincel, etc. son la intervención. Algo más de detalle en el sitio del concurso. Tengan en cuenta que este sitio web, al ser de Geocities, tiene un límite en el ancho de banda por un determinado tiempo entonces pueden encontrarse que temporalmente ese cupo se rebosó y deben esperar e intentar más tarde.

Se podía participar en cuatro temas: Conflicto y reconciliación, resistencia cultural urbana, medios de comunicación, y lo público y los jóvenes. De la misma forma, más información en el sitio del concurso.

Acepto que muchas veces no me gusta el trabajo que hacen estos artistas y que reconocerlos hace parte de un esfuerzo por no esperar que las cosas estén siempre en el orden correcto y que hace falta cierto grado de revolución. Pero es innegable que siempre me he sentido orgulloso de mi ciudad cuando se permite espresiones tan disímiles como el Rock y la ópera al parque, los festivales de poesía (aunque nada como el de Medellín) y tantas cosas más. Por eso me alegró que se permitiera la expresión a los jóvenes que lo pudieron hacer, de todos los estratos, unos que trabajan, otros que estudian dos carreras, unos con ropa de marca, otros muy juiciosos con bata blanca y otros con la ropa que debían llevar para ir a sus humildes trabajos en la tarde. A todos ellos les agradezco que cada día me refuercen la esperanza porque podemos llegar a una convivencia bien chévere en mi ciudad y mi país. Tenemos mucho para aprender aún.

 

Entradas relacionadas escritas en este mismo blog:

Los nuevos graffitti

Banksy

Pueden ver más fotos en el sitio del concurso o las tomadas por tomadas por Clauz y por mí en mi cuenta de Flickr (aunque aquí las puse casi todas). El texto en inglés en el cuadro negro a la derecha es de banksy.co.uk/. Si algún conocedor del tema desea agregar algo o corregir a este ignorante por favor hágalo en los comentarios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

12 October 2006

Regresar por El Dorado

Texto preparado para la convocatoria Bogotá por Bogotá

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Llegas desde algún país extranjero después un largo viaje. Fatigado como nunca sales del avión y te introduces en un largo, estrecho, caluroso e incómodo túnel que un par de horas después te llevará frente al funcionario de la inmigración que te sellará el pasaporte. Tu viaje empezó mucho antes de abordar el avión porque debiste presentarte al mostrador de la aerolínea varias horas antes de abordar. Tal vez en ese proceso tuviste que arrastrar por un tiempo tus maletas atiborradas de regalos, así que en el momento que desciendes en Bogotá, el agotamiento es visible. No solo eres tú; si miras a tus vecinos, provenientes de tu mismo vuelo, o tal vez de algún otro, verás que es casi una enfermedad contagiosa. No es culpa de los funcionarios de El Dorado pero ellos no se esfuerzan en hacerte amable el regreso.

Tal vez durante las extensas decenas de minutos en medio de un tumulto que no tiene forma, sientes los deseos apremiantes de ir al baño. No puedes entregar a ningún desconocido tu equipaje; tal vez se pierda algo. Pero si tienes compañía puedes ir a buscar el único baño del pasillo y esperar turno para que te den autorización de cumplir con tu urgencia. Al final del túnel que resultó ser un embudo, el pasillo se abre y en frente tienes muchas ventanillas donde podrías hacer inmigración, aunque la mayoría vacías. El hecho es que de una montonera pasas a formar unas filas incómodas, en un espacio corto que no da la posibilidad de hacerlas tan largas y paralelas como debieran. De unos meses para acá ha cambiado un poco. Ahora haces fila haciendo parte de una interminable serpiente que se retuerce aunque te demoras el mismo tiempo. Es mejor que no pienses cuánto llevas en este proceso ni en la espera de tu familia que vino a recogerte. Tampoco en las posibilidades que ha tenido tu equipaje de ser saqueado.

Cuando vas a tomar tu equipaje de las bandas te das cuenta que no has llenado el formulario de impuestos que tienes que entregar al cruzar el semáforo qué esta vez tampoco funciona. Entonces quedas al libre designio del agente que te revisa y te envía a que pases tus maletotas por un aparato de rayos x que las escarba sin tocarlas. Pero hay que subirlas a una máquina bastante incómoda y nadie te ayuda. Los empleados del aeropuerto son indolentes a tu cansancio y los otros viajeros están tan embolatados como tú. Rezas para que no te envíen a la mesa de revisión manual porque recuerdas el tiempo que demoraste empacando tu ropa sucia y los regalos. Cuando de la boca del monstruoso aparato sale tu equipaje aparece un amable personaje de uniforme horrible que se ofrece a llevar tus maletas hasta el vehículo.

 Finalmente te recibe el aire frío de la noche, tus familiares de verdad se alegran de verte (porque ya pronto dejarán de aguantar frío). Alguno va al parqueadero a pagar por el carro. Pero el personaje “amable” que te llevaba el equipaje lo descarga en cualquier calzada y le hace mala cara a quien te acompaña porque solo le dio un billete de dos mil pesos. Por último, el auto es pequeño, tus maletas grandes y tanta gente que viene a recibirte hace que no sea posible que todo y todos quepan en él. Así, en dos carros, uno de ellos un taxi que sabes oneroso, te diriges finalmente a casa por la hermosa avenida a El Dorado.

27 September 2006

“Amenazas” en Bogotá

Filed under: Bogotá, Blogs

Por favor pásense por el sitio Bogotá [+] que DC y denles una manito con las "amenazas" de Bogotá para el visitante. Yo ando bloqueado y no se me ocurre ahora una amenaza bien escrita. Les copio unas de las que ellos encontraron:

- Llegar a una ciudad con un cielo azul, algunas nubes blancas y un calor extraño para una ciudad a 2600 metros de altura (eso si, puede llover en cualquier momento)
- Una ciudad donde los parques están por doquier, árboles, sillas, pasto, palomas. El cemento nos quiere ganar la batalla pero aún no lo ha logrado.

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